Carlos Enrique Gabaldón Vivas: Puerto de Mar, línea ferroviaria de Barquisimeto

Carlos Enrique Gabaldón Vivas-Puerto de Mar-línea ferroviaria de Barquisimeto

Venezuela siempre ha sido un lugar atractivo por las grandes potencias, debido a sus inagotables riquezas naturales; por ello, a lo largo de la historia vemos su intrusión para invertir su capital en proyectos importantes como lo fueron los primeros sistemas ferroviarios en el país, y Barquisimeto fue no fue la excepción.

Barquisimeto Puerto de Mar

Bajo el lema de “Barquisimeto Puerto de Mar” se lanzó una campaña con el objeto de atender la exportación de productos regionales, que por condiciones de transporte, escasamente participaban en el comercio exportador, entre otros factores. 

Antes de ser construido este ramal, los pasajeros de Barquisimeto viajaban en coche de bestias o a caballo hasta la estación de La Luz donde tomaban el tren a Tucacas; de allí embarcaban en el vapor Barquisimeto” a Puerto Cabello, donde trasvasaban a una goleta que los conducía a La Guaira y completaban el trayecto en bestias o calesas hasta Caracas, viaje que podía demorar tres o cuatro días.

El 18 de enero de 1891 fue inaugurado el ramal ferroviario de El Hacha a Barquisimeto, por el Presidente de la República Dr. Raimundo Andueza Palacios, junto a una enorme comitiva que incluía:

  • Banda Marcial de Caracas.
  • Tropa.
  • Clero.
  • Invitados especiales, que incluían las llamadas fuerzas vivas, y una multitud de lugareños.

El tren presidencial estuvo la noche anterior a la inauguración en Duaca, donde existió el ferrocarril mucho antes debido a la conexión con las Minas de Aroa, destino final del ferrocarril inglés que partía de Tucacas. De allí que muchos de los principales productos comerciales, incluidos los vehículos y electrodomésticos a kerosene, llegaron primero a esta localidad que a Barquisimeto.

La primera estación del ferrocarril en Barquisimeto estaba ubicada frente a la actual Catedral; allí partía una línea para el tranvía de caballos que recorría el centro y la zona comercial de la ciudad. En 1908 el General Cipriano Castro realizó una visita a la capital larense, y fue calificada por cronistas como la más veloz:

  • Salió de Caño Amarillo.
  • Embarcó en La Guaira para llegar a Tucacas y de allí.
  • Tomar el tren que lo dejó en las afueras de Barquisimeto.

Todo este recorrido lo hizo en 16 horas, una verdadera proeza para la época. En 1915 el Ferrocarril Bolívar contaba con nueve vagones para el transporte de pasajeros. Para, 1948, el Estado venezolano compró a la compañía el obsoleto tren por 827 mil libras esterlinas y lo transfirió al IAF.

El 2 de diciembre de 1957, fecha consagrada al “nuevo ideal nacional”se inauguró el tramo Barquisimeto-Puerto Cabello con unidades italianas dotadas de motores diesel y una moderna estación ferroviaria con un diseño vanguardista para la época.

Además, se creó el Instituto de Ferrocarriles y con ello se nacionalizó el servicio. La sociedad barquisimetana obsequió al mandatario de turno el “trencito” de oro, por haber dotado a la zona de tan importante medio de transporte.

Las proyecciones de los técnicos en este momento, estimaban que para 1970 toda Venezuela estaría conectada a través de un gran sistema ferroviario. Sin embargo, luego de 1958, se rechazó la privatización del tramo ferroviario Barquisimeto-Puerto Cabello, y solo se construyó a petición de los centrales azucareros, ramales para las tres fabricas de la región y otro para llevar bagazo a la fábrica de papel de Morón.

Aunque había una necesidad nacional de desarrollar el sistema de ferrocarriles, el desarrollo de la Vía Nacional en los gobiernos sucesivos, que comunica a toda Venezuela, así como la llegada de los vehículos, hizo que la afluencia de pasajeros bajara considerablemente, abandonando el proyecto ferrocarrilero.

De esta forma se fueron desmantelando las líneas Caracas-Valencia y La Fría (Táchira)-Encontrados (Zulia), y posteriormente las líneas La Guaira-Caracas; Caracas-El Tuy; Puerto Cabello-Valencia. Hasta finales del s. XX se mantuvo la línea que de esta ciudad conducía a Puerto Cabello, hasta su progresivo deterioro y paralización del servicio.

Aunque se ha anunciado reiteradamente la posibilidad de reinauguración, los barquisimetanos parecen haber olvidado un medio que agilizó el comercio, el transporte de pasajeros y desempeñó un papel trascendental en la historia de la región.

El ferrocarril venezolano

Tiempo después de que el primer ferrocarril del mundo iniciará sus recorridos entre Liverpool y Manchester, en los años 20 del siglo XIX, se inauguraba en 1877 el Ferrocarril Bolívar, por la férrea voluntad de las autoridades y con la premura de colocar millones de toneladas de cobre de las minas de Aroa en el puerto de Tucacas para abastecer el mercado inglés.

En 1873 se otorgó un contrato a la empresa inglesa Compañía Limitada New Quebrada para construir una vía férrea de largo alcance. Con esta concesión el Estado otorgaba facilidades como:

  • Exención del servicio militar obligatorio a los trabajadores del ferrocarril.
  • El derecho a las maderas y terrenos adyacentes al ingenio.
  • Excensiones impositivas.

La concesión, al fin, dio sus frutos: en la mañana del 17 de febrero de 1877 el Gobierno de Guzmán Blanco inauguró los iniciales 88 kilómetros de vías férreas, que acercaban como nunca antes las minas de cobre de Aroa con el puerto de Tucacas; así inició el Ferrocarril Bolívar y Venezuela entró en el mapa de la civilización.